El establecimiento, se ubica en una serie de antiguas construcciones, entre las que se encuentra, la que fuera taberna de la localidad; construcciones, que han sido totalmente restauradas, manteniendo sus características, conservando el sabor y el calor que da la arquitectura tradicional de la comarca de Liébana, donde la piedra y la madera, son la materia prima, fundamental para lograr un perfecto equilibrio en todo el conjunto.
El Caserio da alojamiento a 41 plazas repartidas en 18 habitaciones; 12 dobles, 4 de matrimonio y 2 individuales.
Sus 2 salones y su patio interior hace que la estancia en este paraiso sea cómoda, intima y relajante.
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